Por una pinche pelotita…
El Rocky, perro de cara fea, pecho ancho, patas grandes y colmillos afilados, fue el terror del barrio, un rottweiler que jamás mordió, pero cuya sola presencia y ladridos bastaban para atemorizar a cualquiera. Muy pocos se atrevían a cruzar por su territorio sin que se distinguiera la presencia de sus dueños, quienes, quizá para hacerlo parecer más rudo, le colocaban una pechera de cuero con una cadena gruesa, pesada y de puro fierro. Así era la vida del Rocky, de macho alfa que se la pasaba presumiendo y dominando…
636 total views, 0 views today
Leer Mas
